[0:05]Hola, Héctor. Soy Laura Rivas, soy profesora y directora de Educación Infantil en un colegio de Madrid. Estoy encantada de poder estar aquí hoy hablando contigo sobre aprendizaje y educación. Hola, Laura, yo soy Héctor Ruiz Martín y me dedico a investigar las acciones y circunstancias con las que nuestro cerebro aprende mejor.
[0:27]Sé que has estado muchos años investigando sobre los procesos de aprendizaje en las personas a través del estudio del cerebro. ¿Crees que se ha avanzado mucho en este campo en los últimos años? Bueno, las ciencias cognitivas, neurociencia, psicología cognitiva son ciencias muy jóvenes. La psicología cognitiva nace como disciplina formal en los años 60, es decir, que no tiene ni un siglo de andadura. Sin embargo, como todas las ciencias, ambas han avanzado a un ritmo exponencial y eso hace que lo que hemos descubierto en las últimas décadas es más de todo lo que sabíamos en toda la historia de la humanidad sobre cómo nuestro cerebro obtiene, manipula, almacena y utiliza la información. Sin embargo, lo curioso es que todo ese conocimiento que hemos desarrollado por algún motivo que desconozco, no se ha transferido, no ha llegado a aquellos que mayor provecho le pueden sacar, ¿no? Estudiantes, docentes, gestores educativos, ese conocimiento se ha quedado emplazado en la comunidad científica y apenas, ¿no?, ha traspasado la barrera, ha saltado hacia la comunidad educativa, ¿no?, que es quien le podría sacar mayor provecho. Por eso mi interés personal radica en tratar de contribuir a construir puentes entre la ciencia y la práctica educativa, porque pienso que este conocimiento realmente puede aportar mucho a la hora de tomar decisiones en el aula o fuera de ella, ¿no?
[2:11]Decisiones que deben tomar los docentes y los estudiantes cuando deciden qué van a hacer para aprender, ¿no?, aquello que se les plantea con el objetivo de alcanzar o acercarse lo más, lo máximo posible a sus objetivos. Siempre nos hemos preguntado por qué hay buenos y malos estudiantes. A veces, se ha achacado esto a la capacidad o al esfuerzo, unos se esfuerzan más que otros. ¿Qué opina la ciencia cognitiva sobre esto? Pues mira, es cierto que cuando nos preguntamos qué diferencia a unos estudiantes de otros, qué hace que unos les resulte más fácil o menos, o mejor dicho, que unos tengan un desempeño mejor que otros, normalmente apelamos a dos factores. El primero es la habilidad, ¿no?, la habilidad que puedan tener, una habilidad que en parte tiene pues unos, unos condicionantes innatos, eso es cierto, hay unos condicionantes innatos, pero la habilidad también depende del entorno, depende de las oportunidades que uno ha tenido antes, ¿no?, de de llegar al aula.
[3:20]Por otro lado, explicamos el desempeño por el, por la dedicación, el esfuerzo, el esfuerzo está claro que es importante para aprender. Por mucha habilidad que uno tenga, si no le dedica algo de tiempo y esfuerzo a aquello que debe aprender, no lo va a aprender.
[3:37]Esos dos factores son los que a los que normalmente apelamos, ¿no?, cuando queremos explicar por qué un estudiante obtiene unos resultados y otro obtiene otros, decimos, cuestión de habilidad o cuestión de esfuerzo.
[3:50]Sin embargo, acostumbramos a olvidarnos de otro factor que puede que sea tan o más importante que estos dos y que también marca diferencias importantísimas, que es aquello que hacemos cuando aprendemos. Decía que el esfuerzo es importante, lo es muchísimo, pero uno se puede esforzar bien o se puede esforzar mal. El esfuerzo puede estar mal canalizado, yo puedo dedicar mi tiempo, ¿no?, mis energías, mis ilusiones incluso a hacer cosas que en realidad no son eficaces a la hora de ayudarme a aprender. En cambio, lo que la investigación en las últimas décadas nos indica es que, ciertamente, hay una serie de acciones, hay una serie de circunstancias que si las tenemos en cuenta a la hora de aprender, nos van a ayudar a ser más productivos con nuestro esfuerzo, ¿no?
[4:53]Aprendizajes más duraderos, más transferibles y ahí es donde ese factor deberíamos, ¿no?, empezar a darle relevancia porque la tiene. Es un factor ambiental, es un factor que podemos, en el que podemos intervenir. No podemos intervenir en la habilidad cuando nos llega un alumno, nos llega con con una habilidad determinada. Sobre el esfuerzo, podemos intentar intervenir todo lo que podamos, ¿no?, generando motivación, pero como docentes también les podemos enseñar a aprender, es decir, que ellos sepan, ¿no?
[5:32]Cuando ellos tienen que aprender por su cuenta, cuál es el tipo de esfuerzo, ¿no?, que va a ser más productivo. Si me permites, uso una analogía sobre esta idea, ¿no? Imagínate que tomamos a una persona, una persona que no sabe nadar y la situamos en medio de una piscina, una piscina que no cubre, no se va a ahogar, pero la situamos en medio de la piscina y sin enseñarle a nadar le decimos, nada. Tienes que nadar, tienes que ir de lado a lado de la piscina lo más rápido que puedas. Claro, si no le enseñamos a nadar, esa persona, ¿qué va a hacer? Pues va a hacer lo que pueda, ¿no? Va a tratar, va a nadar y va a buscar la manera pues que le parezca más intuitiva de nadar, ¿no? Pero seguramente va a ser una forma de nadar muy poco eficaz. Si a la persona que hemos puesto en la piscina le enseñamos croll, que es la forma más eficiente de nadar y que no es intuitiva en absoluto, lo mismo pasa con las buenas estrategias de aprendizaje. Lo que vamos a conseguir es que mejore su rendimiento y no importa si esa, si esa persona ya venía pues con una aptitud adecuada para la piscina, para la natación. Si esa persona tenía las manos grandes, ¿no?, los hombros anchos, o más bien pues era una persona poco, digamos, ¿no?, preparada inicialmente para la natación. Si le enseñamos croll a ambas, ambas van a mejorar mucho. Claro, que una va a llegar, va a conseguir ir más rápido, y más lejos que la otra, pero las dos se van a beneficiar de haber aprendido de haber aprendido a nadar, ¿no? Pues lo mismo pasa con el aprendizaje. Hay muchos estudiantes que tienen una habilidad que les permite ir, ¿no?, superando los retos de aprendizaje, los retos escolares y hay otros que ya de entrada no. Pero ambos creen que que eso es todo, todo lo que entra en juego será su habilidad o será el esfuerzo que le pongan, ¿no? Incluso habrá el que piense que da igual el esfuerzo que le ponga, que su habilidad va a ser una barrera y no va a conseguirlo, por tanto se va a dejar de esforzar. Y ahí es donde entender que la técnica, o sea, lo que hacemos cuando aprendemos, puede marcar diferencias y que al que ya está teniendo éxito, puede conseguir que su éxito sea mucho más productivo, es decir, que su aprendizaje sea más profundo. Pero además, cuando los retos se vuelvan más complicados, cosa, ¿no?, que sucede en la educación superior, pues va a tener también más herramientas para superarlos, ¿eh? Tengamos en cuenta que hay muchos alumnos que durante la etapa escolar les va bien, incluso muy bien, pero que cuando llegan a la universidad y los retos se hacen mucho más exigentes, ahí tienen problemas y de nuevo, no caen en el hecho de que quizás el problema no es ni su habilidad ni el esfuerzo, ¿eh? Porque seguramente se siguen esforzando, pero no se esfuerzan bien, no están invirtiendo bien su esfuerzo para superar retos, ¿eh?, mucho mayores. Y en cuanto a los que de entrada ya no ya tienen dificultades, aprender a aprender, ¿no?, aprender qué estrategias de aprendizaje son las más eficaces, les va a ayudar, les va a motivar, les va a hacer creer en que pueden y por lo tanto, ¿no?, va a poner en marcha esa rueda que es la que lleva a a aprender, a la aprendizaje. Me viene a la cabeza la típica frase que se decía antiguamente, te lo tienes que aprender todo de memoria. ¿Nos podrías explicar cómo funciona el cerebro, cómo aprende el cerebro y qué papel juega la memoria?
[9:10]Bien, mira, aunque de manera cotidiana utilizamos palabras, expresiones como memorizar o aprender de memoria para referirnos a un aprendizaje sin comprensión, ¿verdad? En realidad, la memoria, desde el punto de vista científico, no es eso, la memoria no es solo un almacén de datos sin sentido. La memoria, en realidad, es nuestra capacidad de aprender cualquier cosa. La memoria es el resultado del hecho que nuestro cerebro, ante todas y cada una de nuestras experiencias y acciones, cambia, se modifica. La memoria, por lo tanto, pues es la capacidad no solo de aprender hechos, que también, datos, conceptos, ideas, habilidades, hábitos. En realidad, la memoria no es una, no tenemos una memoria. Tenemos todo un conjunto de distintas memorias, sistemas de memoria, que dependen de diferentes regiones del cerebro y que se ocupan de distintos objetos de aprendizaje.
[10:13]Entre todas las memorias que hemos clasificado, que hemos identificado, la que quizás nos parece a la que de manera cotidiana, ¿no?, llamaríamos memoria, sería tanto la memoria episódica, autobiográfica, es la memoria que nos permite recordar pues los acontecimientos de nuestra vida y por otro lado, la memoria semántica, que es la memoria que nos permite obtener conocimientos, conocimientos del mundo. Hechos, pero sobre todo, especialmente conceptos e ideas, de hecho nuestra memoria es especialmente buena aprendiendo ideas y conceptos y no tan buena, eh, aprendiendo hechos concretos, le resulta mucho más difícil.
[10:53]Pues bien, la memoria semántica funciona como una red, funciona como una red en la que todo lo que vamos aprendiendo se va conectando, ¿eh?
[11:06]No es un almacén donde vamos simplemente añadiendo datos, ¿no?, sin ninguna configuración, sino que implica, ¿no?, no solo esos datos, sino las relaciones semánticas, las relaciones de significado que hay entre ellos. Si, si saliéramos a la calle y le preguntáramos a cualquiera, ¿cómo cree usted que funciona la memoria, ¿no? ¿Cómo cree que aprendemos? Lo más probable es que utilizaran analogías como una biblioteca, ¿no?, una biblioteca que de entrada estaría vacía, con sus estanterías vacías y que a través de nuestra experiencia se iría llenando de libros, ¿no?, que serían los conocimientos. O la analogía por excelencia es la del disco duro de un ordenador, ¿no? Pensar que la memoria, pues es como un disco duro que se va llenando con la información que entra por por nuestros sentidos, ¿no? Pero nuestra memoria no funciona como ninguno de estos dispositivos, porque, como te decía, no se trata solo de ir añadiendo datos allí donde hay un sitio para para ponerlos. Sino que nuestra memoria necesita conectar aquello que está viviendo, aquello que está experimentando con la información que ya tiene. Cuando tenemos una experiencia, no la recordamos exactamente, no la recordamos literal, ¿no? Imagínate que ahora te pidiera, venga, repite todo lo que he dicho hasta ahora, literalmente, sería imposible. Un ordenador podría hacerlo sin problema, pero pero nuestra memoria no. Nuestra memoria solo se queda con algunos elementos de esa experiencia y entonces, los une a otros elementos que ya tenía, que están relacionados con la experiencia, ¿no?, que estamos viviendo. Y los conecta de manera que cuando nosotros luego queremos recuperar ese, ese recuerdo, ese conocimiento, lo que hace nuestra memoria es reconstruirlo. Si algo ya, ¿no?, resulta que coincide con la experiencia que está teniendo, lo usa y le añade simplemente las cositas que hacen que sea específico, ¿no? El el aprendizaje de esa experiencia. Así es como aprendemos, ¿no? Vamos formando una red en que estos elementos se van uniendo por relaciones de significado. Y ahí es la clave para entender que la memoria no solo son los datos. La memoria son las conexiones también, porque esas conexiones son las que permiten construir los conceptos, las ideas o elementos con significado mucho mayores. En nuestra memoria están los significados, la memoria es lo que nos permite entender ahora que, ¿no?, entendernos ahora, nos permite entender lo que pasa a nuestro alrededor, interpretar las situaciones, porque ella ya contiene esas ideas que hemos ido creando haciendo todas esas conexiones. Y ahí, ¿no?, es clave, eh, por lo tanto entender que cuando hablamos de aprendizaje, hablamos de memoria, que memoria y aprendizaje son indisociables. Entendamos bien lo que significa la memoria. Incluye la capacidad de tener un un conocimiento profundo, un conocimiento que va a determinar aquello, no solo que sé, sino aquello que sé hacer. Es muy habitual que estudiemos para un examen, por ejemplo, y que luego, nada más hacer el examen, se te ha olvidado prácticamente. Por eso tú le das esta importancia al al conocimiento profundo. ¿Qué importancia tiene este concepto y cómo podríamos aprender en profundidad? Bien, el conocimiento profundo es un conocimiento, es un o el aprendizaje profundo, ¿no?, conlleva unas cualidades. Y el aprendizaje profundo se refiere a un aprendizaje que nos proporciona conocimientos que van a ser duraderos, es decir, no se van a a olvidar rápidamente, que sea transferible. Esto quiere decir que lo podamos aplicar en contextos distintos al contexto en que lo aprendimos. Y esto en la educación es clave, porque lo que les enseñamos, se lo enseñamos en un contexto, la escuela, y además con unos ejemplos concretos, pero lo que nosotros queremos es que los alumnos luego, ese conocimiento, no solo perdure, sino que cuando se encuentren en una situación donde ese conocimiento es relevante, se den cuenta de ello y lo puedan usar, ¿no?, para resolver el problema, para interpretar la situación, que se encuentren. Un aprendizaje profundo también es funcional, es decir, nos permite hacer cosas con él, algo más que reproducirlo. Desde poder interpretar un nuevo caso, interpretar un poema nuevo, un, entender la belleza de un cuadro, a resolver problemas, problemas de todo tipo. Y finalmente, un aprendizaje profundo, un conocimiento que que acontece profundo, es productivo, en el sentido de que nos ayuda a aprender más. A medida que aprendemos, nos hacemos mejores aprendientes, si el aprendizaje es profundo. Por lo tanto, duradero, transferible, funcional y productivo, eso es lo que hace un aprendizaje profundo. En el modelo de memoria del que estábamos hablando, ¿qué significa? Pues significa un aprendizaje en el que hemos generado muchas conexiones. Hemos creado muchas conexiones en nuestra memoria con diferentes contextos, con diferentes datos, con diferentes situaciones. Todas estas conexiones son lo que hacen que vaya a ser más sólido, que sea más transferible a nuevas situaciones, porque más pistas, ¿no?, más contextos lo van a activar. De hecho, estas conexiones tenemos que verlas como los caminos que nos permiten llegar a nuestro conocimiento. Piensa que una cosa es tener algo en la memoria y otra cosa es encontrarlo. Y finalmente, todas esas conexiones son las que también facilitan que cuando tratamos de aprender algo nuevo, ¿no?, sea más fácil conectarlo y aprenderlo. Y otra cosa que normalmente los estudiantes piensan es que repetir las cosas, una y otra vez, repetir y repetir, va a hacer que se fije en la memoria. En cambio, investigaciones dicen que no es una estrategia eficaz de aprendizaje, ¿por qué? A ver, repetir, practicar, es importante para aprender, eso es evidente. La mayor parte de las cosas no las aprendemos en un solo episodio de aprendizaje y menos con cierta profundidad. Cuando tengo que aprender un procedimiento, bueno, todos sabemos que para aprender un procedimiento hay que hacerlo y que lo que vamos a repetir es el procedimiento, ¿no? Especialmente si es un procedimiento sencillo, pero cuando se trata de adquirir conocimientos, ¿qué es lo que hay que repetir? La mayoría de personas creen que lo que hay que repetir es la exposición a ese conocimiento, ¿no? Leerlo, volverlo a leer, volverlo a escuchar, pero, ahí es donde está, ¿no?, quizás el primer error. Fíjate cuántas, cuántas veces has visto un billete de 10 €. Muchas.
[18:07]¿Lo podrías dibujar? Fielmente, no, no es la idea, no, no No, no. Artísticamente no no importa. La cuestión es, ¿sabes qué elementos contiene, dónde están, a pesar de que lo has visto tantas veces? No. En principio, no. ¿Por qué? Si lo has visto tantas veces, te has expuesto a él muchísimas veces. Bueno, seguramente pensarás, no me he fijado. Y en el no me he fijado, hay dos cuestiones. Una, que es la obvia, que es la atención. No, hay que prestar atención, bueno, podemos decir que las prestado atención porque si no no sabrías que era un billete de 10 €. Pero lo que realmente no has hecho al decir no me he fijado, es que no has pensado sobre el contenido de ese billete. No has buscado en ese billete, patrones que te resulten familiares, no has buscado relaciones entre los elementos y le has buscado sentido a por qué el billete contiene lo que contiene. No lo has comparado con otros billetes para ver si hay alguna cosa, ¿no?, que que tenga cierta lógica, por ejemplo, en los billetes de distintos de euro, podemos ver diferentes estilos arquitectónicos representados, ¿no? Lo cual nos ayudaría a recordar que hay un elemento arquitectónico en ese, en ese billete. Fíjate que estamos hablando, te estoy poniendo un ejemplo de un hecho factual, el aspecto de un billete, el aspecto de un billete no es algo que debamos comprender, es un hecho, no es un concepto. Y sin embargo, tratar de comprender el hecho, nos ayuda a recordarlo mejor. Es lo que comentaba antes, cuando decía para crear conexiones, para aprender, ¿no? Para que nuestra memoria, esas nuevas experiencias se enganchen, ¿no?, con nuestros conocimientos a través de las conexiones, lo que tenemos que hacer es pensar sobre lo que lo que estamos aprendiendo. Por lo tanto, primera cuestión, aquello que debe suceder en las repeticiones es que pensemos sobre el objeto de aprendizaje, no una mera exposición no es suficiente. Fíjate que hay otro, otra situación que es muy habitual en la que podemos repetir muchísimas veces algo, pero se nos olvida inmediatamente. Cuando tratamos de apuntar un número que nos acaban de decir, una matrícula, mientras buscamos el papel para escribirlo o encontramos el boli que pinta para escribirlo, vamos repitiéndolo en la cabeza, continuamente. Y cuando por fin lo escribimos, desaparece, lo olvidamos.
[20:36]Porque si quisiéramos recordarlo, tendríamos que pensar sobre el número, tendríamos que pensar si en ese número hay patrones que nos resulten familiares, de otros números que conocemos, fechas, códigos postales, passwords, ¿no? Y entonces, ¿no?, buscar esas relaciones es lo que nos va a permitir realmente recordar el número. Pero como decía, fíjate, estoy hablando de hechos, si habláramos de conceptos e ideas, aquí ya sí que no hay alternativa. Para aprender un concepto, una idea, hay que darle significado, hay que darle sentido, hay que pensar sobre lo que significa, hay que pensar, hay que compararlo con otras cosas que sabemos, hay que pensar en ejemplos de nuestra propia cosecha, eh, crear analogías, ¿no?, con cosas que ya sabemos para darle, eh, significado. Este pensar que le llamamos elaborar, ¿no?, es una de las claves de de las cosas que tienen que suceder y que si suceden varias veces, pues va a ser el aprendizaje, se va a ir reforzando. Porque sí, practicar, repetir, hacer practicar las cosas adecuadas hace que aprendamos. Pero una cosa más, la otra cosa que es importante es el cuándo repetimos. Fíjate que una práctica habitual es, que lo hacen muchos estudiantes, es, que, por ejemplo, si tienen que aprender un tipo de procedimiento, un resolver un tipo de problema, por ejemplo, pues, van practicando con varios problemas. Y a pesar de que quizá en ese momento ya han sabido cómo resolverlo, siguen haciendo muchos más con la idea de que eso va a fortalecer su aprendizaje. Bueno, pues en realidad, esto no es tan así. En el momento que algo ya sabemos hacerlo, ya sabemos responderlo, seguirlo practicando no va a consolidar mucho más ese aprendizaje. En cambio, si nos esperamos un poco, unas horas, un día, eh, y entonces, sí, lo volvemos a practicar, ahí es donde sí que esta práctica, esta repetición va a ser realmente eficaz.
[22:43]Esto es lo que se llama la práctica espaciada. Y esto hace que el aprendizaje, que entonces la repetición sí sea eficaz. Piensa además que repetir de una manera masificada es muy desmotivador. Si además, a, resulta que tampoco es eficaz, cognitivamente hablando, a, realmente vale la pena que replanteemos, ¿no?, ese tipo de práctica y que tratemos de espaciarla, que además es mucho más motivador, o sea, ayuda a la motivación, ¿no? Irse repartiendo esas repeticiones en el tiempo. Eh, otra de las estrategias que utiliza mucha gente que estudia es las reglas mnemotécnicas, mnemotécnicas. Eh, Héctor, tú en uno de tus libros hablas de ellas y de sus diferentes tipos, ¿nos puedes ampliar un poquito esta información? Sí, las reglas mnemotécnicas, digamos, sirven para ayudarnos en un tipo de aprendizaje muy concreto. Las reglas mnemotécnicas nos ayudan a aprender hechos, ¿eh? Cosas que a las que nos puede resultar dar significado en ese momento. Cuando tenemos que aprender, por ejemplo, vocabulario nuevo, una lista de cosas, ¿eh?, pero estamos hablando que son útiles pero solo, ¿eh?, en esa en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos e ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual.
[24:58]Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas. Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no?
[25:47]Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[28:47]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[32:28]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas. Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[39:43]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[43:17]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[46:52]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[50:27]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[54:02]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[57:37]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas. Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:04:46]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:08:21]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:11:56]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:15:32]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:16:38]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:19:08]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no? Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:22:44]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:23:50]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:26:20]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:27:26]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:29:56]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:31:02]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:33:32]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:34:38]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:37:08]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:38:14]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:40:44]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:41:50]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:44:20]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?
[1:45:26]Eh, pues los anfibios, ¿no?, luego una lagartija subiendo por las escaleras, ¿eh? Y esto sería un poco la idea, el crear esta imagen me va a ayudar terriblemente, ¿no?, a a a recordar. Pero hay otras estrategias, ¿eh?, el método de los acrónimos, básicamente, cuando tengo que recordar una lista, puedo tomar las primeras letras de las palabras de esa lista, formar una palabra que me va a resultar más fácil de recordar y que me va a dar la pista de por qué letra empiezan. O tomar fragmentos, una muy clásica que usan los estudiantes de biología para aprender las fases de la mitosis, la división celular, una regla mnemotécnica que es decir, prometo Ana telefonear. Pro, met, Ana, tel, que es profase, metafase, anafase, telofase. No, estas estas reglas, claro que son útiles para determinadas cuestiones, cuando uno tiene que recordar unos, unos, un nuevo vocabulario, unos nombres, ¿eh? Pero estamos hablando que son útiles, pero solo, ¿eh?, en esa, en esa situación. Las reglas mnemotécnicas no nos van a ayudar especialmente para aprender conceptos, ideas, ¿eh? Pero es cierto que en muchas ocasiones, necesitamos aprender cómo se llama una cosa, que se llama así y punto, no no podemos entender por qué se llama así, por qué la capital de Francia es París, por qué se llama París, no lo sé, pero es así. Entonces, si tengo que aprender, pues, por ejemplo, ¿no?, capitales de del mundo, las reglas mnemotécnicas me pueden ayudar. Y lo hacen basándose en los mismos principios que estaba comentando. Eh, se basan en establecer conexiones entre cosas que ya sabemos y lo que tratamos de recordar. Las reglas mnemotécnicas también o las estrategias mnemotécnicas, también se aprovechan de otras virtudes que tiene nuestro cerebro y es que nuestro cerebro dedica una gran cantidad de recursos a la información visual. Somos muy buenos con la información visual. Eh, y eso se nota en el hecho de que si usamos estrategias visuales para tratar de recordar, nos vamos a ver beneficiados, vamos a ver que nos va a resultar mucho más fácil recordar las cosas.
[1:47:56]Por ejemplo, ¿no?, tenemos la más famosa es la conocida como el Palacio de la Memoria. Que básicamente consiste en, eh, primero crear en tu mente un viaje virtual, un, perdón, un viaje mental, un viaje mental por algún lugar que nos es muy conocido, nuestra casa, nuestro barrio. Eh, pensar, ¿no?, cómo haríamos un itinerario mental por él y ir eligiendo lugares de ese itinerario donde iremos cuando tratemos de recordar una lista de cosas, las iremos situando visualmente ahí, ¿no? Nos imaginaremos a nosotros mismos caminando por ese por ese itinerario e iremos situando, ¿no?, los elementos que tratamos de aprender, eh, en él. Por ejemplo, si quiero recordar, pues, las, las clases de vertebrados que existen y yo me he creado mi palacio, por ejemplo, es mi casa, ¿no? Eh, yo puedo empezar imaginándome pues a un pez en en la taza del váter, los peces, ¿no? Eh, luego una rana encima de mi cama, ¿no?, lo tengo que visualizar, ¿no?



