[0:00]Queríamos hablaros de las tres cosas que debéis evitar hacer cuando estáis en relaciones tóxicas, muy especialmente a las personas que tenéis relaciones con psicópatas, narcisistas y otras malas hierbas, que sois los que soléis cometer habitualmente tres grandes errores que hoy queríamos tratar extensamente para poder ayudaros y poder establecer unas prácticas buenas, positivas a la hora de intentar zafar de esas relaciones difíciles, complicadas, que hemos encuadrado bajo la denominación Amor Cero. Así que si quieres conocer estos errores a evitar, quédate, porque esta noche también tenemos, cómo no, cosas importantes que contarte. Vamos a ello.
[1:00]Generalmente las víctimas de las relaciones tóxicas, relaciones complicadas con psicópatas integrados, narcisistas y otras malas hierbas, tenéis en la cabeza una serie de ideas que os parecen de sentido común y que no lo son, y que es necesario, imprescindible, extirpar de vuestra cabeza porque os conducen directamente a malas prácticas, a malas praxis que os van a condenar a una repetición relacional, a una segunda parte, tercera temporada, cuarta temporada, quinta temporada en esas relaciones tóxicas y, desde luego, a no poder salir de una vez y dejaros libres para poder ensayar relaciones que puedan beneficiaros, mejoraros de otro modo. De tal manera que esos errores que generalmente se cometen, son errores que están a la orden del día precisamente por no ser divulgados una serie de criterios fundamentales de lo que son este tipo de personajes, cómo operan en las relaciones y, sobre todo, cómo no se les puede tratar como otro tipo de personas que, obviamente, no son. Lo primero que hay que recordaros es que estáis delante de personajes que no son normales, que no son como otras relaciones que habéis tenido. La persona que tenéis delante no es una persona que tenga un problema, un conflicto, un trauma, algo que tenga origen en una situación salvable o una situación que pudiera tener remedio desde la psicología clínica. Y, por tanto, el error más común consiste en establecer mentalmente, en la cabeza de la víctima, que estáis ante una relación más de las que seguramente habéis tenido en vuestras vidas y que, por tanto, estáis pasando una mala racha, un conflicto, un desencuentro, algo que, de alguna manera, parece, como otras cosas por las que ya habéis pasado y, ciertamente, no lo es. En ese sentido, hay que recordar que psicópatas, narcisistas y otras malas hierbas, así las denominamos, no son personas como vosotros. Partir del principio de que estáis ante una relación igual a la que habéis tenido con otras personas, es el error número uno. Y, por tanto, enfocar el problema que tenéis en esa relación de pareja, estamos hablando hoy, esta noche, del amor cero, principalmente, pero podéis aplicarlo también a relaciones tóxicas con personas de vuestra familia, con personas con las que tenéis relación laboral, con socios, con compañeros de trabajo, con jefes, con otros personajes que pululan dentro del entorno familiar, social y laboral, mucho más allá de lo que es una mera relación afectiva o relación de pareja. Y, por supuesto, cuando estamos delante de estas personas, la apariencia es de ser, obviamente, humanos como nosotros, pero dentro presentan unas características distintas, diferentes, que hace que no funcione con ellos nada de lo que funciona normalmente con otras personas. El error más grave, por tanto, consiste en normalizar algo que no es normalizable, banalizar lo que estáis viviendo y quitarle relevancia o quitarle importancia a esa vivencia. A tal extremo es diferente la relación de pareja con un psicópata o una psicópata que tuvimos que denominar de alguna manera de una forma distinta ese fenómeno y le pusimos allá por el año 2014 el nombre, la denominación de origen amor cero. Por qué Amor Cero? Porque exactamente esta es la experiencia, el amor que tiene solamente de amor esa palabra, la apariencia, la tramoya, la envoltura externa, las formalidades, si queréis, que pueden parecer hacia afuera, hacia terceras personas, que hay ahí una relación de verdad, afectiva, de cariño, de confianza, de interpenetración, de una cercanía o intimidad afectiva propia de las parejas, cuando lo que en realidad hay es una relación de abuso, de explotación, de instrumentalización y, por supuesto, una agenda encubierta por parte de una de las dos partes que nunca es revelada y que consiste habitualmente en convertir al otro en víctima de abusos, de un aprovechamiento constante, continuo, víctima de cosas que sabéis muy bien porque las describimos habitualmente en este canal. En esa primera, digamos, errónea conceptualización de lo que estáis pasando, van encadenadas una serie de consecuencias terribles que vamos también a desgranar, y es el hecho de buscar reparación de algo que generalmente tiene muy escasa probabilidad de ser reparado, porque para configurar una relación de pareja hacen falta dos personas. Y, obviamente, donde uno no quiere, no hay posibilidad de establecer ninguna relación. Y uno que no quiere es siempre aquel que busca utilizar el pretexto de la relación con el otro para depredarlo, para abusar, para aprovecharse, para saltar por encima de todos los límites, para vulnerar su dignidad, para violar toda una serie de límites que la víctima tiene. Y, por tanto, hay, al menos, una de las partes que no desea realmente esa relación y lo que busca es, con pretexto de estar en una relación, aprovecharse, sacar tajada, beneficiarse de un modo astuto y oportunista de una víctima.
[8:05]Esto es una descripción general, y ya la conocéis generalmente los que estáis habituados a escuchar estas emisiones. Jueves y domingo estamos en directo con vosotros y cada día de la semana hacemos o os dejamos una emisión con un contenido para que podáis recordar y recordaros a vosotros mismos vuestros buenos propósitos de salir adelante, de sobrevivir, de tener posibilidades de daros una opción de salida a vosotros mismos, de recordaros que hay vida más allá de un psicópata y hay vida, por supuesto, más allá del amor cero. Una serie de derivadas se imponen en la mente de las víctimas cuando estas no entienden del todo lo que están pasando, y la primera de ellas es la habitual característica que tienen todas las víctimas de sentirse culpables, avergonzadas de sí mismas por lo que están viviendo. Una parte de esa culpabilidad procede del intento y de la consumación de ese intento de culpabilizarles que tienen estos depredadores que viven, recordarlo, viven de amilanar, apocar, hundir, avergonzar, atacar, criticar, demoler concienzudamente la autoestima del otro. Y en esa labor, al cabo de un cierto tiempo, el resultado se va viendo. Una persona que anteriormente no tenía problemas de autoestima, una persona que no presentaba problemas a la hora de defender sus legítimos intereses, que no tenía problemas de asertividad, una persona que tenía características de ser una persona sana, normal, se va convirtiendo poco a poco, al cabo de un tiempo, en una vaga sombra de lo que fue. A tal extremo que muchas personas alrededor de las víctimas le reportan aquello de que ya no te conocemos. No sabemos quién eres, has cambiado tanto. Ese cambio imperceptible y gradual que las víctimas van mostrando a su entorno procede de la inoculación progresiva de un veneno que psicópatas y narcisistas inoculan en sus víctimas. Ese veneno viene en forma de un constante, deliberado maltrato psicológico, una labor de socavar constantemente la autoestima, la dignidad del otro, mediante diferentes estratagemas, no solamente penséis en el maltrato, sino también en las conductas de omisión. Buena parte del trauma cero que genera el amor cero vienen no tanto de cosas que han ocurrido y no debieran ocurrir en una pareja, cuánto de cosas que sí debieron ocurrir y no ocurrieron nunca. Y, por eso, al haber esta parte importante del trauma como un trauma de contenido negativo, cosas que faltaron, cosas que no ocurrieron y sí debieran haber ocurrido, nos encontramos con una gama de víctimas que ignoran a qué extremo o hasta qué extremo puede haberles afectado cosas que no han ocurrido y, sí, hay que decirlo, debieran haber ocurrido. En esa demolición controlada de la autoestima de la víctima, encontramos la causa de una actitud frecuente entre las víctimas de analizarse, cuestionarse, preguntarse una y otra vez qué es lo que hicieron mal, hacer una y otra vez un examen de conciencia para el cual no tienen una salida clara, porque, por más que se analizan, por más que se examinan, por más que miran qué ha ocurrido, no son capaces de encontrar en su vida, en su comportamiento, en sus actitudes, una causa suficiente para haber obtenido semejante maltrato. Las víctimas, por tanto, pasan a veces años intentando establecer la causa en su comportamiento de aquello que no va bien en su relación. Y buscando ese santo grial, que nunca encuentran, se les pasa el tiempo de poder establecer una política decidida de contención, primero, y, en su caso, también de terminación de la relación. Cuando una persona se siente culpable, es muy difícil que se defienda. Al sentirse culpable de cosas que no aparecen a la vista, pero que son constantemente reforzadas por los ataques, por la denigración, por la fase en la que psicópatas y narcisistas pasan de bombardear amorosamente a sus víctimas, a denigrarlas, hundirlas en la miseria y dejar ver su verdadero rostro, cuando eso ocurre, nos encontramos con una víctima que ha mordido el anzuelo y ha tragado el veneno y tiene dentro de ella ese maldito virus inoculado de la culpabilidad. Aquello que les ha establecido el sentirse mal por haber hecho algo incorrectamente, aunque eso nunca es declarado, puntualizado, nunca es contabilizado en tal o en cual comportamiento, porque no hay tal y, por tanto, la sensación que tienen las víctimas es una vaga e inespecífica culpabilidad que les lleva a la paralización. Esa paralización que a veces se convierte en una parálisis por análisis, darle tantas vueltas a todo que, al final, nada se despeja, no hay conclusión de nada y menos ninguna determinación a actuar. Esa parálisis por culpabilización deliberada es algo pretendido, instalado en el comportamiento del depredador por diseño, algo que buscan y, por tanto, que no es accidental, algo que no es el fruto de la casualidad y mucho menos, y aquí viene la clave, es algo que viene de lo que has hecho mal, en lo que te has equivocado, de los errores que hayas cometido. Nada de eso puede aducirse como la causa de ese malestar cuando estás en una relación de amor cero. Esto no es negar que un ser humano, claro que sí, bienvenido a la humanidad, como tú, como yo, puedas, podamos tener errores, cosas de las que seguramente no sentirnos muy orgullosos, cosas que no debiéramos haber hecho o dicho, pero no va de eso dentro de la relación de abuso y depredación de la que estamos hablando. Los errores que hayas cometido no son la causa de tu maltrato, de tu abuso. Las cosas que quizás has hecho mal no son las que puedan aducirse como justificaciones para poder violar una y otra vez tu alma. Aquellas cosas que van a ser utilizadas y aprovechadas por todo psicópata y narcisista para atacarte y hundirte son siempre las mismas. Cosas que pueden ser verdaderos errores que has cometido, pero que van a ser sacados de quicio, exagerados, dramatizados, puestos en una dimensión completamente desaforada, exagerada y, por tanto, algo que siempre es una dramatización, una ampliación, una amplificación, diríamos, de lo que realmente puede haber sido el haber cometido ciertos errores. Y es que el texto, en este caso, es un pretexto para aprovechar que eres un ser humano y que has podido cometer errores para, con cargo a esos errores, hacerte merecedor del castigo que te van a administrar siempre aquellos que buscan depredarte.
[19:04]Hay algo que también es habitual en esas relaciones, y es crear incidentes ficticios que no han existido en la realidad, pero que, a base de ser repetidos, pueden cobrar una cierta realidad. La invención directa de supuestas causas para tu maltrato, para tu depredación no es algo nuevo. Y artistas son psicópatas y narcisistas en crear de la nada, ficticiamente, esas presuntas malas actuaciones tuyas para validar sus reales, estas sí, muy reales, conductas de maltrato, acoso y depredación psicológica. En definitiva, también puedes encontrarte que buena parte de las actuaciones en una relación tóxica contra ti proceden de una variada gama de invenciones, de cosas que presuntamente has cometido y que no ocurrieron nunca y que van a ser usadas, como digo, y a base de ser repetidas una y otra vez, van a cobrar una cierta entidad, una cierta realidad en tu mente, llegando a veces, incluso, a podértelo creer. Esas actuaciones llevan siempre, por repetición, a la inoculación o introyección de la culpabilidad que garantiza el que no vayas a ser capaz de defenderte y quedes, habitualmente, en una especie de parálisis, dándole vueltas por confusión, por disonancia cognitiva, por muchas cosas que ya
[21:19]hemos explicado profusamente en este canal. Otro de los errores característicos que cometéis las víctimas es aguardar a que en algún momento os entren ganas de terminar con esa relación. O, dicho más técnicamente o más bonitamente, esperar a tener la motivación suficiente para terminar, cortar, salir de la relación tóxica que os está haciendo sufrir. Sería pensar, lógicamente, esperar que la víctima sensatamente, ante ese abuso, ante ese maltrato, ante esas mentiras repetidas, ante esas triangulaciones propias y características del amor cero, tuviera la normal determinación de terminar, cortar la relación. Y, sin embargo, lo que ocurre es lo contrario. Potentes sentimientos de apego que se confunden con pasión amorosa, a tal extremo que muchas víctimas creen estar de verdad enamoradas de sus psicópatas, porque despiertan interiormente sentimientos de aprecio, de deseo, sentimientos de pasión en el sentido más literal del término pasión de patos, sufrimiento, ¿verdad? Y esa emoción interna que es bien real, porque no podemos negar que exista, sin embargo, es falsa, es una emoción inducida por el mismo proceso de manipulación que el psicópata, el narcisista, y digo él y la, por supuesto, como siempre, genera, induce dentro de la víctima. Por tanto, nunca, más claramente, deberíais hacer caso omiso a un sentimiento interno, a una emoción interna, a una sensación intensísima de enamoramiento que os genera ese personaje que os está destruyendo poco a poco. Nunca más deberíais ignorar esa emoción. Tendríais que ser conscientes de la realidad, obviamente, de esa emoción, de ese padecimiento, de ese influjo hipnótico, de ese verdadero trance, para inmediatamente dictaminar y juzgar esa emoción como real, pero falsa. Y siendo real, pero falsa, deberíais tomar el camino de salida lo antes posible, ignorando todo ese mundo interno, esa vorágine emocional que os lleva a creeros enamorados de vuestra o vuestro depredador. Y claro, sentarse, como hacen muchas víctimas, a esperar el santo advenimiento del día en que por fin ocurra el milagro de que se sientan interiormente movidos, motivados, deseosos de cortar con la relación con su depredador es, verdaderamente, algo suicida. Esperar que, por milagro, por el azar, por el paso del tiempo, la víctima segregue internamente los motivos o las motivaciones o las energías suficientes para poder tomar, por fin, esa determinación es algo absurdo. Más bien ocurre lo contrario.
[26:24]Las personas que salen adelante lo hacen haciendo la contra a ese poderosísimo sentimiento que sufren y padecen, sí. Por un mecanismo de inhibición transmarginal que hemos descrito muy habitualmente en el canal. Os propongo que repaséis los vídeos del canal que hablan de ello. Y han acostumbrado a su cerebro a recibir periódicas dosis de feniletilamina que son suscitadas por la presencia, la cercanía, nada más y nada menos que de su depredador. Esa confusión en un mundo que llama al narcisismo y que vive de la mentira romántica, el mito del amor romántico, es muy fácil en ese mundo que las víctimas confundan ese mecanismo que les ata al trama, al trauma, a las peores consecuencias, con las manifestaciones del verdadero amor romántico, del más sublime enamoramiento y, sobre todo, atención a esto, lo más propio y típico es que esa reacción interior de apego a su perpetrador le lleve a la víctima a establecer una mitomanía en torno a la figura del propio depredador, creyendo que solo un ser estupendo, magnífico, por encima de la media, muy distinto a todos los demás posibles candidatos que han conocido y, por tanto, que se vea abocada a un apego reforzado y a una dificultad ampliada para cortar esa relación. Cómo cortar con alguien que tiene esas características estupendas y magníficas que el propio trauma ha creado dentro de su mente? Te parecerá increíble que un ser humano tan patatero, tan mediocre, tan del montón te haya podido suscitar semejante admiración, una sensación de que esa persona era irrepetible y jamás podías dejar pasar a una persona tan interesante. Algo así es lo que cuentan una y otra vez las víctimas que han superado y que han pasado página y que han podido hacer una vida sana y feliz más allá del amor cero y más allá de psicópatas y narcisistas. Esto es lo que yo te propongo. Te lo llevo proponiendo en este canal 17 años que se cuentan por miles de vídeos que están puestos a tu disposición de manera gratuita para que recuerdes cómo son, cómo operan, en qué consiste, las vías de salida, los 14 pasos para sanar, todo está en el canal. No tienes ninguna excusa para no tomar la determinación de salir adelante y practicar el contacto cero. Contacto cero al que hemos dedicado ya muchos programas en este canal, que no es una venganza, sino es el tiempo que tú necesitas. Y el tiempo no lo es solamente por pasar tiempo, sino porque ese tiempo lo pases en cero contacto con esa droga que de momento suscita en ti potentes sentimientos de apego y una formidable adicción. Esa adicción solamente puede ser superada a base de mantenerte lejos durante un cierto tiempo del estímulo que suscita toda esa intensidad, y que, poco a poco, va a ser mitigada, poco a poco, va a ir desapareciendo y un día llegará en que te parezca increíble haber sufrido ni un ápice por un personaje como el que te ha enganchado, como el que te ha hipnotizado y del que, hoy, lamentablemente, todavía estás obligado a salir y solamente tú puedes tomar esa decisión. Solamente tú tienes la llave de ese infierno que se abre por dentro. Solamente tú puedes procurar esa necesaria salida adelante con tu determinación, con la tecnología que, ciertamente, existe, que te puede ayudar, pero no hay tecnología que supla la determinación de tu decisión a la hora de terminar, por fin, de una vez y para siempre con algo que no está haciendo nada bueno en tu vida y que te está llevando, sí, tengo que decirlo antes de terminar, a traicionarte a ti mismo cada día. Porque si bien es cierto que un psicópata o un narcisista traiciona constantemente la lealtad, traiciona el vínculo afectivo íntimo que tiene con su pareja. También es cierto que tú, abandonándote a ese depredador, abandonándote a esa relación tóxica, cada día le estás dando la espalda a tu niño interior, a tu persona. Estás traicionándola, estás dejándola a los pies de los caballos y ese niño interior que llevas dentro no merece que tú, el adulto que hoy eres, le des la espalda. Permitas que otros seres humanos vulneren constantemente su dignidad y sus legítimos derechos a ser feliz y a buscar la felicidad por los medios que elijan.
[42:27]Todo lo que hacemos, todos los servicios que prestamos desde el Instituto, los tenéis en nuestra web, en la página web.com



