[0:01]En el vídeo de hoy analizaremos varios vídeos que afirman conseguir la energía infinita con una rueda de inercia o que la desmienten, porque ellos no fueron capaces de conseguirlo. Quédate hasta el final para entender por qué la nuestra sí funciona.
[0:21]En las últimas semanas han aparecido en redes sociales varios vídeos que muestran máquinas capaces de generar energía sin combustible ni alimentación externa. Estos dispositivos afirman funcionar gracias a la energía acumulada en muelles. Hoy vamos a analizar dos de estos sistemas y explicaremos por qué no logran lo que prometen. Aunque, como verán, hay matices importantes. A simple vista, el resultado es sorprendente. Un disco gira aparentemente por sí solo, impulsado únicamente por muelles. No se observa ningún motor ni fuente de energía externa. Sin embargo, hay elementos que invitan al análisis. Los movimientos no siguen un patrón natural. Si se observa con atención, hay una inversión sutil en la dinámica. Las vibraciones, el sonido ambiente, todo sugiere que el vídeo ha sido reproducido al revés.
[1:38]Desde el punto de vista físico, la energía que puede almacenar un muelle tiene un límite. La fórmula es clara: E = 1/2 kx^2, donde k es la constante del muelle y x su deformación. Sin una fuente de energía adicional, un sistema así no puede mantener un movimiento continuo. En cada ciclo hay pérdidas por fricción, sonido y calor.
[2:05]En este caso, el creador intenta replicar el principio del sistema anterior utilizando una estructura distinta. Cuatro muelles dispuestos en forma de V invertida. El resultado es que la rueda no logra girar. Esto tiene una explicación técnica. En esta configuración, las fuerzas generadas por los muelles se descomponen en componentes horizontales y verticales. Las componentes horizontales se cancelan entre sí, las verticales se suman hacia el centro del sistema, pero no contribuyen al giro. Como resultado, el eje queda sometido a compresión sin que se produzca un par efectivo. Según la segunda ley de Newton para sistemas rotacionales, donde tau representa el torque, I el momento de inercia, y alfa la aceleración angular. En este ejemplo, tau es prácticamente nulo. No hay suficiente brazo de palanca para inducir movimiento rotacional. Todo sistema que pretende mantener el movimiento debe aprovechar las fuerzas para realizar trabajo efectivo. En este caso, la geometría del montaje no lo permite.
[3:14]Para comprobar si el sistema que hemos visto antes podría funcionar, hemos modificado nuestro propio generador para que los muelles tengan la misma configuración en V. Colocaremos estas platinas adicionales para conectar los muelles con la misma disposición que el autor del vídeo.
[4:00]Ya lo tenemos, así que ahora vamos a probar a darle impulso a ver si esta configuración es factible para que la rueda de inercia coja aceleración. Al tener esta disposición de muelles, no tenemos un muelle vertical que compense la tensión de los muelles inclinados, con lo que la energía generada se pierde, impidiendo que el sistema siga acelerando y acumulando energía cinética. El primer intento ha sido fallido, vamos a intentarlo otra vez.
[4:40]Nada, el sistema así no funciona. Este sistema no puede funcionar porque solo tiene dos puntos de apoyo. Necesitaría un tercer punto con muelle que proporcione una fuerza extra para compensar el sistema. Estos muelles y las bielas deberían estar desfasados a 120 grados uno respecto al otro para que el sistema estuviera en perfecto equilibrio. ¿Pero significa esto que es imposible que un sistema basado en una rueda de inercia funcione? Vamos a verlo, a partir de estos errores planteamos una hipótesis. Tal vez la teoría no era incorrecta, sino que su aplicación requería mayor precisión. Diseñamos nuestra propia versión del sistema y los resultados fueron sorprendentes. Ya explicamos en un vídeo anterior que, al dar un impulso inicial al volante de inercia, este transfiere su energía al cigüeñal, el cual induce una oscilación lineal alterna en los muelles. Esta oscilación provoca ciclos sucesivos de carga y descarga elástica en cada resorte, lo que genera una oscilación armónica forzada sincronizada con la rotación del eje. Algunos han criticado en los comentarios que nuestra máquina se mueve porque la dínamo es en realidad el motor que la propulsa. Y por eso vamos a desmontar la dínamo para hacer todas nuestras pruebas sin nada que pueda propulsarlo de manera artificial. Durante este proceso, la energía potencial acumulada en los muelles durante la fase de compresión se reintegra parcialmente al sistema como energía cinética rotacional. Esto es posible gracias a un fenómeno de resonancia inducida que se produce cuando la frecuencia de oscilación del sistema se aproxima a la frecuencia natural de los muelles. A este fenómeno lo denominamos acoplamiento resonante cinemático y puede modelarse de forma aproximada con la siguiente expresión, inspirada en sistemas de masas con resortes amortiguados acoplados a una masa rotacional. Donde omega es la frecuencia angular de resonancia efectiva del sistema, k es la constante elástica equivalente de los muelles combinados, J es el momento de inercia del volante y b es el coeficiente de amortiguamiento dinámico del sistema. En condiciones ideales, cuando el amortiguamiento es bajo y el sistema está ajustado a su frecuencia natural, este acoplamiento favorece una transferencia de energía extremadamente eficiente. El resultado es una rotación sostenida con mínimas pérdidas mecánicas aparentes. Cuando damos un movimiento inicial a la rueda, uno de los resortes, el que más comprimido está, que en este caso es este, comienza a liberar su energía elástica, a la vez que el resorte contrario está almacenando energía elástica, a medida que gira, cuando el muelle ha almacenado esa energía, la libera contrayéndose y continuando el movimiento. Gracias al desfase de 90 grados entre cada uno de los elementos del cigüeñal, este movimiento se mantiene continuo gracias a los cuatro resortes en paralelo enfrentados a otros cuatro que van almacenando y liberando energía continuamente y continuando el giro del cigüeñal. Hay gente que ha intentado otras configuraciones, como por ejemplo, unir todos los muelles a un solo eje. Pero esto no funciona porque solo tenemos la fuerza acumulada en una dirección. Es necesaria una fuerza que equilibre la energía elástica acumulada. En esta disposición, al no tener muelles enfrentados, la rueda no llega a acumular energía cinética y el sistema se para. Vamos a instalar un velocímetro para medir las revoluciones por minuto.
[8:49]Esta pequeña banda adhesiva es la que sirve para medir las revoluciones por minuto del disco de inercia. Y vamos a darle el impulso inicial.
[9:31]El sistema va acelerando hasta llegar a una velocidad máxima constante de casi 700 revoluciones por minuto. Todo esto gracias a las fórmulas que hemos indicado previamente y a lo refinado de su diseño. El sistema permanece en funcionamiento continuo. Con esto hemos demostrado por qué nuestro sistema funciona y por qué otros son fake o no cumplen los principios físicos necesarios para que funcione. Si te gustaría que analizáramos otros vídeos similares, dínoslo en los comentarios. Escribe los vídeos que te gustaría que revisáramos y recuerda darle a like y suscribirte si te ha gustado el vídeo y hazte miembro si te gustaría apoyar nuestros vídeos. Gracias por vernos. Comparte este vídeo y únete a la revolución energética.



