[0:00]Hola, amigos, os quisiera presentar el curso de Tarot Terapéutico en vídeo. Y lo he ideado para todos aquellos que deseen estudiar el Tarot y en su vertiente terapéutica a través de imágenes. Muchos ya sabéis, ya conocéis el curso de Tarot a distancia, a partir de formato PDF y algún vídeo muy corto. En este sentido, este curso de de vídeo consta de 12 archivos MP4 de, en total, son más de 12 horas de duración. Y eh lo podéis adquirir ya sea completo con un 50% de descuento sobre el precio final o bien por packs de dos vídeos. Actualmente, estamos hablando de primeros de febrero del 2015, ya hay seis vídeos preparados que podéis ver en la página web de curso de tarot terapeutico.weebly.com. Luego lo veréis abajo. Y en unos 15 días estarán disponibles los seis últimos vídeos. Os voy a dar, os voy a dejar aquí unos unas imágenes que constituyen parte del del curso para que lo conozcáis. Muchas gracias.
[2:00]Hola, amigo, amiga. Bienvenido al curso de tarot terapéutico en vídeo. Este curso lo he ideado para todas aquellas personas que quieren aprender tarot, pero no tienen tiempo ni para hacerlo eh a través de online en el curso que he preparado y que ya tengo en marcha a partir de este enero de 2015, y también para todas aquellas personas que quieren estudiar eh según el tiempo que tengan libre y puedan ir desarrollando la profundización sobre el Tarot sin necesitar de unos horarios establecidos. Este curso cuenta con todo el material que desarrollo en los talleres presenciales y además en el taller online que ya digo que he comenzado durante este año 2015. El tarot eh aunque se utiliza habitualmente como herramienta de predicción y adivinación, que es lo que más conocemos, en realidad es un compendio de sabiduría y de conocimiento, lo que sería Sofía y Nosis. Por lo que nos relaciona tanto con nuestro propio inconsciente como con el inconsciente colectivo, incluso con los llamados registros Akáshicos. En él podemos llegar a a encontrar códigos filosóficos, matemáticos y psicológicos, así como eh estrechos vínculos con la Cábala, la astrología, la numerología o la sanación en sí, por poner algunos ejemplos. La información visual e intuitiva eh que nos proporciona cada lámina nos ofrece mensajes reveladores, por lo que aparte de utilizarlos como medio de consulta, también y principalmente nos prestará la debida ayuda en nuestro camino iniciático y evolutivo.
[4:08]El lenguaje óptico del tarot. La organización por septenarios.
[4:16]El tarot es un sistema de conocimiento, una herramienta de desarrollo y de evolución personal. Todo ello lo podemos observar en los tres grupos de cartas de arcanos que conforman la baraja: los 22 arcanos mayores, los 40 arcanos menores y las 16 figuras. Los arcanos mayores se pueden distribuir en la estructura por septenarios, en tres filas de siete, dejando aparte el Loco. Los denominados septenarios, quedando situados de la siguiente manera: en la fila inferior del uno, el Mago al siete, el Carro. En la fila central, del ocho, la Justicia al 14, la Templanza, y en la fila superior, por último, las denominaciones de las cartas indican procesos cósmicos o astros.
[5:27]En todo caso, hacen referencia a fuerzas celestes, y así podemos observar una evolución del mundo terrenal, del mundo humano al divino.
[5:41]El trabajo con la carta de la Estrella ha de provocar una regresión de la libido a las profundidades del inconsciente y posibilitar el nacimiento de una nueva personalidad. Eh en este contexto, la Luna representa las fuerzas devoradoras del inconsciente, que han de provocar una desestructuralización del del self, del sí mismo. Es lo que se llama la noche oscura del alma para así posibilitar la iluminación en el arcano del Sol y la resurrección o renacimiento en el Juicio. La carta del mundo representa la conexión con el self como guía de la vida y la integración de los opuestos. Como primera carta, que hemos dejado aparte, el Loco, representa la idea del Dios trascendente y, por lo tanto, no tiene un lugar o está en todas partes. El trabajo continuado, tanto con el Loco como con el Mundo, posibilita conectar con las fuerzas profundas de los arquetipos y experimentar tanto la inmanencia, el Mundo, como la trascendencia, el Loco, ambos del Espíritu.
[6:57]Organización del tarot por series decimales. Desde tiempos inmemoriales se ha tratado de organizar y estructurar los arcanos del tarot de diversas maneras, ya hemos visto una de ellas, por septenarios. En el contexto evolutivo, lo más racional es hacerlo en base al sistema decimal, que por lo demás observaremos que organiza tanto los arcanos mayores como los menores de una manera lógica, lo que permite relacionarlos por analogía numerológica. En esta organización, los arcanos del Loco y el Mundo representan los dos extremos, el inicio y el final, el origen y la compleción. Y así, entre ambos, se despliega el resto de arcanos tal como vemos en la en la imagen. En una lectura el el número uno puede indicar juventud con mucho talento, pero que no ha iniciado su trabajo interior ni el recorrido de su propio camino. La evolución no se produce por sí misma sin un esfuerzo consciente. Eso está claro en muchas tradiciones antiguas como el tarot, el propio tarot, y la psicología del cuarto camino de Gurdjieff. En este caso, el propio camino a lo mejor ni se vislumbra aún. Se tiene talento, pero no se ha puesto nada en práctica, cayendo en la inmadurez e inexperiencia de quien poco sabe en realidad, menos ha vivido en verdad, pero cree conocer todos los misterios del universo.
[8:39]También ingenuidad, hasta presunción sin fundamentos. Alguien es muy joven y tiene todo el potencial para echarse a andar y dar inicio a su obra, con amplias posibilidades de encontrar grandes cosas, pero aún permanece, quizás sin saberlo, en estado de latencia, es decir, con todos los recursos dormidos todavía, creyendo, por otra parte, que lo sabe todo.
[9:31]En el Tarot de Marsella, cuando estudiamos las series decimales, la numerología del uno al diez, comprobamos como tanto los arcanos mayores entre sí y estos con los menores se pueden relacionar por numerología. Así, el mago, número uno, y la fuerza, número 11, grado uno también, se le relaciona con los cuatro ases de los arcanos menores. El tercer tarot por la izquierda es el de Morgan Greer. Donde vemos las imágenes, por ejemplo, en el tres de espadas es prácticamente igual que el Tarot Rider. Esimar el Tarot Cosmic aquí introduce ciertas diferencias, aunque eh continúa con el dibujo de las tres espadas coincidiendo eh atravesando, en este caso, una flor. Y por su parte el Caballero nos habla de una empresa humanitaria. Viene a pedir perdón, es un amor sincero, eh nos habla de las buenas acciones. Ofrece sin pedir nada a cambio, aunque también eh puede hablarnos de abandono, de vacío, de dejar de apoyo.
[11:01]El rey de Bastos, por su parte, domina su energía vital. Su energía creativa y sexual, es un artista, un escritor, un amante sincero, un maestro. Nos habla de firmar documentos, es su basto, parece una pluma también, eh y de éxito social, aunque también puede ser un déspota. Eh de jactarse de los demás, de ser un seductor, un tirano.
[11:45]El arcano número 11 es la fuerza. La carta nos muestra una figura femenina tocada con un sombrero que representa el símbolo del infinito. Igual que el Mago, de ahí su relación. Está elegantemente vestida y tiene un león con la boca abierta, gracias a la fuerza que imprime sobre sus mandíbulas. El león simboliza la fuerza del instinto salvaje y agresivo. La dama vestida de azul que simboliza la inteligencia, la estabilidad, de amarillo que simboliza la sabiduría, de verde, símbolo de la naturaleza y de rojo, que significa la acción y la pasión. Por lo tanto, quiere decir que con su inteligencia, espiritualidad, con su determinación, domina a la fuerza bruta. Esta carta nos insta a observar las áreas en que podemos emplear eficazmente nuestra fuerza o nuestras fuerzas. Cada persona posee fuerzas diferentes, hay quien tiene la fuerza de una oratoria convincente, otros la del entusiasmo y otros la fuerza de un potencial artístico o creativo. Esta carta nos invita a examinar nuestros dones, nuestras fuerzas y a desarrollarlas ahondando conscientemente en ellas y poniéndolas en práctica con mayor asiduidad. Los arquetipos del tarot.
[13:10]Como ya sabemos, los arcanos del Tarot incluyen dentro de su iconografía símbolos universales y, además, dentro de sus características, está la de incluir arquetipos que viven en nosotros. Pero, antes que nada, ¿qué es un arquetipo? Bien, la palabra arquetipo proviene del griego Arqué que significa lo primero y tipos, patrón o molde. Entonces, el concepto de los arquetipos es muy antiguo y se relaciona con lo que Platón llamó las formas ideales, que son los patrones que existen en la mente divina y que definen la forma que adquiere el mundo material.
[14:13]Para Carl Jung, los arquetipos representan todo el potencial existente en la psique humana. El concepto de arquetipo así formulado por Jung es el concepto más importante de la psicología analítica, ya que nos permite trascender el sentido restringido del símbolo como signo, para incorporarlo como una función que es estructurante de la totalidad del yo personal del self, personal, cultural y planetario. Jung describió los arquetipos como las matrices del inconsciente colectivo de la especie humana. Entre los arquetipos fundamentales constitutivos de la identidad personal, está el de lo femenino, o como dice Jung, el del ánima. Este arquetipo estructura las necesidades y las actitudes que el individuo humano tiene hacia lo femenino, entendido como un conjunto de características y cualidades psíquicas que se encuentran de modo típico en la mujer. Pero que son integrantes de la madurez de todo ser humano. Aunque con un significado diverso, lo femenino viene a concretarse en el individuo, macho o hembra, mediante las distintas realidades que encuentra, desde la figura materna, que es la fundamental, hasta los modelos antropológicos. Nace de este proceso la tensión psíquica entre el modelo arquetípico, que da lugar a proyecciones y expectativas ideales, y los acontecimientos inmediatos del encuentro con la mujer concreta o de realización de la propia feminidad. Esta tensión se expresa en las necesidades profundas, casi insaciables de protección, de ser objeto de cuidado amoroso, de seguridad afectiva, que no solo impregnan nuestra vida y nuestra actitud, incluso religiosa, sino que se manifiestan mediante imágenes simbólicas proyectadas hacia un absoluto.



