[0:06]Más que celebración, urge la reflexión. La Organización de Naciones Unidas cumple 80 años bajo múltiples amenazas para su esencial misión como mediador y garante de la paz y para el trabajo de sus principales agencias en todo el mundo,
[0:23]como consecuencia del hegemonismo de unos pocos países poderosos cuyo permanente ataque al multilateralismo, lesiona cualquier garantía de consenso universal. Cuba, Estado fundador, hace este llamado a la reflexión,
[0:38]convencida de que hoy más que nunca la ONU está frente al mayor desafío de su historia, cumplir el papel que nuestros pueblos le asignaron, preservando a las generaciones actuales y venideras del devastador flagelo de las guerras,
[0:52]en un contexto minado de conflictos con incalculables costos en vidas humanas y bienes materiales y naturales para sostener la existencia en el planeta. Se desconoce y su ultraja la organización,
[1:05]con las guerras no convencionales, la injerencia en los asuntos internos de los estados, la imposición de medidas coercitivas unilaterales con fines políticos, las estrategias de cambio de régimen,
[1:18]los continuos actos de agresión y las frecuentes violaciones de la Carta de la ONU y del Derecho Internacional. Enfrentar las crisis multidimensionales y salvar al planeta de la pobreza, el subdesarrollo y la desigualdad,
[1:33]solo será posible mediante la cooperación y la solidaridad, no mediante imposiciones, doctrinas imperialistas, guerreristas, y el enriquecimiento de las transnacionales militares. Dilapidar miles de millones de dólares en la carrera armamentista,
[1:49]en lugar de invertirlos en el desarrollo sostenible de nuestros pueblos, es el mayor ultraje a la ONU en su 80 aniversario. Es olvidar que ella se fundó sobre los escombros de una terrible guerra,
[2:02]alimentada por la voracidad de una industria militar al servicio de ejércitos genocidas. Nunca más debería suceder. Es impostergable la construcción de un nuevo orden internacional justo, democrático y equitativo,
[2:17]que modifique los patrones irracionales e insostenibles de producción y consumo del capitalismo. No puede posponerse más la democratización de la ONU con un Consejo de Seguridad reformado y una Asamblea General fortalecida,
[2:32]que ejerzan de manera efectiva su responsabilidad primordial de preservar la paz y la seguridad internacionales. En este contexto, exigimos una vez más que cese el genocidio contra el pueblo palestino.
[2:48]Cuba no renunciará jamás a la noble y legítima aspiración para la que fue creada la ONU. Las generaciones presentes y futuras tienen derecho a vivir en un mundo de paz, sin hegemonismos, sin bloqueos,
[3:02]donde se respete la soberanía, la independencia y la libre determinación de los pueblos. Muchas gracias.



