[0:00]Cuando hablamos del siglo XIX chileno, por lo general nos centramos en esos ilustres personajes que, con su trabajo sobrio y dedicado, le dieron forma a nuestro país. Como Don Diego Barros Arana, quien escribiera sus 16 volúmenes de la Historia General de Chile. ¿Pero, se imaginan a un joven Diego preso por supuestos actos subversivos? O Antonio Varas, célebre político chileno, huyendo de vecinos enfurecidos a punto de lincharlo por comprar votos. O a Guillermo Mata, político y poeta, encaramado en una estatua en el medio de la Alameda, gritando contra el gobierno de turno. Estos acontecimientos fueron parte de importantes transformaciones políticas de mediados del siglo XIX. Transformaciones que analizaremos en este video. Espero que les guste.
[0:56]y vamos a hablar de la guerra civil de 1851. Este caballero es Manuel Montt. ¿Y por qué estamos hablando de Manuel Montt? Porque, como dijimos, hemos sido muy insistente en esto. Cuando venía una elección presidencial o una elección de cualquier tipo, la verdad, la maquinaria de gobierno era bastante potente, entonces, como casi que se sabía quién iba a salir electo. Entonces, nadie dudaba de que Montt ganaría la elección de 1851, cuestión que logró en todas partes. menos en la provincia de Concepción, en el sur, nótese Concepción, donde José María de la Cruz, que era un general, había ganado la elección, pero ganó Montt la presidencia. ¿Cuál es el asunto? Que como dice acá, el 31 de agosto Montt fue proclamado presidente electo al son de las trompetas. Pero un observador estadounidense notó que no hubo ni entusiasmo ni algarabía, como que estaba rara la cosa. Y qué ocurre, que cuando asume el 18 de septiembre, esto creo que alguien me lo había preguntado, en esa época, los presidentes asumían el 18 de septiembre. Ese es el día en que asumía un candidato presidencial que había sido proclamado. La Serena se había declarado en rebeldía y al día siguiente se declaró en rebeldía Concepción. Entonces, esto nos dice varias cosas. La primera es que si se declaran en rebeldía, se viene una guerra civil, se viene un problema, un enfrentamiento. Pero fíjense cómo también nos hace darnos cuenta de que cuando hubo ensayos constitucionales y uno de esos ensayos constitucionales fue un sistema federal, parece que no era tan loca la cosa. O sea, esta idea de intereses regionales, de que un sector quería como autonomía, parece que no era algo tan alejado de la realidad. La Serena y Concepción se van a transformar en rivales o en centros que van a buscar luchar contra la dirección de Santiago. Entonces, estalla una revuelta, una revolución contra el presidente Montt. ¿Quién creen ustedes que se volvió a transformar en general y partió al sur 3 días más tarde para salvar al régimen conservador? El viejo y querido Bulnes nuevamente se viste de general y va al sur. En el norte pasaron varias cosas, pero ahí estaba todo medio desorganizado, aparece la figura de José Miguel Carrera hijo, pero en el sur el asunto fue más delicado. Los principales agitadores de Concepción fueron el incombustible Pipíolo, Pedro Félix Vicuña y el general Fernando Baquedano, apoyados por el sacerdote local, el Padre Cerra. El 13 de septiembre Vicuña y Baquedano convencieron a 95 personajes prominentes de firmar un acta revolucionaria en la que rechazaban a Montt como presidente y se declaraban en Independencia de Concepción respecto de Santiago. Y aquí se vienen estas frases para el bronce que dicen, usando los imprescriptibles derechos de la soberanía del pueblo, señalaba el acta, declaramos roto el pacto social. Pacto social, fíjense, esto es como discurso que viene de la época de la Ilustración, un lenguaje muy liberal. Reasumiendo nuestros poderes y retirando los que habíamos delegado de las autoridades establecidas por la Constitución de 1833. Rebeldía. Estaba complicada la cosa. A comienzos de noviembre, luego de haber reunido un ejército de más de 3,300 hombres, Bulnes avanzó hasta el río Ñuble. El 19 de ese mes, en Monte de Urra, se dio el primer choque entre los dos ejércitos, un enfrentamiento de caballería poco decisivo. Cruz marchó al norte con refuerzos, pero Bulnes consiguió el alcance, lo que enfrentó en la batalla clave de la campaña. ¿Cuál es esa batalla clave? La batalla del 8 de diciembre, batalla de Loncomilla. Y lo cierto es que acá no hubo un ganador claro, técnicamente ninguno de los bandos ganó, pero José María de la Cruz, que era el rebelde, como se dio cuenta de que había algunos de sus coroneles, de su ejército que lo iban a traicionar o lo estaban traicionando, decidió almorzar con Bulnes y firmó un acuerdo. Y en ese acuerdo se establecía de que si él reconocía a Montt como presidente y se hacía una amnistía de los militares que habían participado en este enfrentamiento militar, y se reintegraban al ejército, aquí no ha pasado nada. Bueno, los 1,800 soldados que murieron en esa batalla no es que puedan volver a la normalidad porque están muertos. Igual heavy, 1,800 muertos en esa batalla, muchos más de los que murieron en el Irca, me atrevo a decir, por eso se habla de guerra civil ahí propiamente tal. Pero el asunto es que si aceptaban esto, dejábamos esto hasta aquí, se acababa la guerra civil y se aceptaba el gobierno de Montt. Cosa que José María de la Cruz hizo el 16 de diciembre de 1851. Ahí es cuando se produce este almuerzo y se acaba el enfrentamiento. Pero por qué existía tanto rechazo a la figura de Manuel Montt? Por qué? Porque en el gobierno de Prieto fue ministro del Interior, como ministro del Interior él se hizo cargo de organizar las elecciones. Lo hizo con mucha represión para mantener el orden y desde ahí que los liberales no lo podían ver. Entonces, fue ministro durante el gobierno de Bulnes, también gobernó de forma bien, o sea, ejerció su cargo de forma autoritaria, porque el presidente era Bulnes. Entonces, cuando vino la presidencia de Montt y iba a ser elegido presidente y fue elegido presidente, los liberales dijeron, no, aquí tenemos que hacer algo y vino la guerra civil. Pero la guerra civil termina y el gobierno de Montt se establece. Y bueno, se habla del primer periodo de Montt. Aquí dice, por ejemplo, con lo que yo les comentaba, los primeros dos presidentes conservadores habían sido generales y héroes de la Independencia. Mientras que Montt, el primer civil que gobernó Chile, carecía tanto de prestigio militar como de abolengo. O sea, como de, ah, le faltaba como esa, esa elegancia de de un presidente. Su tez morena, le decían el negro, fue uno de los puntos de ataque utilizados por algunos miembros de las familias de la clase alta. Pero dicen que don Manuel Montt era pura cabeza sin corazón, era cosa seria, así que tampoco es que le molestara mucho, por lo menos en lo que se dejaba ver, él era rudo. El que le ponía ahí un poquito más de corazón era Antonio Varas, era más pasional, dicen por ahí. Ese era el primer punto. El segundo punto pareciera que fuera algo muy random. Y se llama La Cuestión del Sacristán. Qué rayos es esto? Fíjense, si nos vamos a la RAE, sacristán. Persona que en las Iglesias tiene a su cargo ayudar al sacerdote en el servicio del altar y cuidar de los ornamentos y de la limpieza y aseo de la Iglesia y sacristía. Dignidad eclesiástica a cuyo cargo estaba la custodia y guarda de los vasos, vestiduras y libros sagrados y la vigilancia de todos los dependientes de la sacristía. Era un cargo, una persona en las Iglesias, el sacristán. Si por qué estamos hablando de un sacristán, es como, rayos, a quién le importa esto. Y es algo llamativo, por qué razón? Pongámosle un poquito de contexto. Los conservadores tienen una visión con respecto a la Iglesia. ¿Cuál es la visión de los conservadores con respecto a la Iglesia en temas de gobierno? Los conservadores estaban a favor o en contra de la Iglesia, los pelucones a favor, exactamente. Pero el asunto es más complejo de estar solamente a favor o en contra. Desde hace mucho tiempo atrás, siempre ha habido una discusión con respecto a quién debe mandar en una iglesia, en un país. Esa Iglesia, ¿a quién responde? Responde al Papa que está en Roma, que es el cabeza de la Iglesia Católica, o debe responder a las autoridades civiles del país donde está. Eso siempre ha sido una discusión y fue una discusión potente, incluso en la época medieval, y había un enfrentamiento entre el Papa y los reyes. Y eso continuó por mucho tiempo. Durante el período colonial se estableció lo que se denominó el patronato del Estado sobre la Iglesia. Y quería decir que España, que gobernaba América, era el patrono de la Iglesia. Y quería decir esto, que el que tenía que ver con los nombres de los cargos eclesiásticos y quién tenía como el control de los asuntos de la Iglesia, era el Estado. Entonces, se acabó el dominio español, llegó una república independiente. Entonces, a comienzos de los 50, los pelucones más devotos comenzaron a asumir posturas cada vez más clericales, que los inclinaron a defender los derechos de la Iglesia. Para estos clericales, el patronato era una concesión única hecha a la corona española que no podría recuperar. Entonces, no podía haber un dominio de parte del Estado sobre la Iglesia. En cambio, la otra facción pelucona, que incluía a los seguidores de Antonio Varas, se mantuvo estrictamente regalista. Regalista, ¿qué quiere decir? Que venía de la lógica de entender que la Iglesia dentro de un país estaba bajo las órdenes del rey o bajo las órdenes, digamos, ahora, del Estado. Entonces, dentro de los pelucones estaba esta división. Entonces, ¿dónde sale la cuestión del sacristán? ¿Qué pasa? En enero de 1856, el hijo de Pedro Santelices, nombre que no importa a nadie, pero lo nombro porque para darle caras a esto, el hijo de Pedro Santelices, sacristán de la catedral de Santiago, había sido contratado como sirviente de la Iglesia. Pongan la tetera que esto se pone bueno. ¿Cómo creen que le fue a este sirviente? Lo primero que hizo, quebró el vidrio del tragaluz de la sacristía, pastel. Pero esto sigue, invitó a unos amigos a tomar vino de comunión, o sea, invitó a los cabros y se tomaron el vino que era para la ceremonia religiosa. Qué creen que le pasó? Bajo, lo echaron, esto le valió ser despedido, no sin antes de que su indignado padre insultara a Francisco Martínez Garcías, el sacristán mayor. O sea, este sacristán, que era Pedro Santelices, como le echaron al hijo, insultó, así empapeló al sacristán mayor, a su jefe. García respondió despidiéndolo también, o sea, despidió al sacristán, medida que fue anulada, ojo, por los canónigos del cabildo metropolitano. El cabildo de metropolitano, el cabildo de Santiago tenía dos canónigos. Que son canónigos, son un eclesiástico, un miembro de la Iglesia que tiene una canonjía. Qué rayos es una canonjía, una prebenda, un beneficio por la que se pertenece al cabildo de iglesia catedral o colegial. Entonces, la medida de expulsar, de despedir al sacristán, fue revertida por estos dos canónigos. ¿Me siguen hasta aquí donde vamos? Ya, porque aquí se complica. Dice, el reingreso de Santelices fue a su vez anulado por el Vicario arzobispal, es decir, lo echaron. Dos canónigos lo restablecieron, ese restablecimiento fue anulado por el Vicario arzobispal que reemplazaba al arzobispo Valdivieso. El arzobispo Valdivieso, este caballero, que era el arzobispo de Santiago, decía que no iba a dar su brazo a torcer. De hecho, la Corte Suprema le solicitó documentos a Valdivieso, quien respondió en dos oportunidades que no era competencia del poder secular, del poder de los tribunales del país, meterse en asuntos eclesiásticos. El 18 de octubre la Corte Suprema le dio al arzobispo 3 días para acatar la orden judicial bajo la pena de exilio y embargo. Dice que las damas de la sociedad, o sea, las viejas con plata se vistieron de duelo y fueron a hablar a Montt y le dijeron, si destierras al arzobispo, nosotros nos colgaremos de la rueda de su carruaje. Estaba quedando la escoba en el país, entre la alta sociedad, digamos, por culpa de la cuestión del Sacristán. Qué pasó? Varas persuadió a los canónigos de retirar la apelación y de realizar demostraciones respetuosas hacia el arzobispo, cosa que hicieron el 22 de octubre. A lo cual Valdivieso lo reingresó. Entonces, para noviembre, la conmoción ya había pasado, se calmó el asunto. Pero cuál fue el problema que generó un enfrentamiento fuerte al interior de los conservadores, al interior de los pelucones? Generó una brecha ahí, entre los que querían defender la autonomía y la influencia de la Iglesia por un lado y los que querían, la lógica de Varas y de Montt, que el Estado tuviera un control fuerte sobre la Iglesia, que el Estado mandara. Entonces, esta lógica de liberales y conservadores, como dos grupos aparte, comenzó a cambiar, porque dentro de los conservadores, producto de la cuestión del sacristán, hubo un quiebre interno. Y terminó fracturando internamente a los conservadores entre estas dos posturas.
[16:34]El punto es que de hecho el libro lo siguiente que trata es la fusión entre liberales y conservadores. El motivo de la discordia, primero fue el asunto de la cuestión del sacristán, pero el otro motivo de discordia tuvo que ver con esta amnistía que había prometido. Se acuerdan que dijimos que cuando Bulnes ganó este enfrentamiento de la guerra civil, a José María de la Cruz, una de las promesas para que esto se acabara era amnistía, es decir, se perdonaba a los generales, a los miembros del ejército que habían participado en esta revolución y podían volver al ejército. Pero pasa que Manuel Montt como que nunca estuvo muy de acuerdo con esto y ese proyecto de amnistía como que nunca prosperó. Había algunos que querían ver fusilados a todos los revolucionarios en el momento. Entonces, estas discusiones revelaron que había un importante número de pelucones opuestos al gobierno, porque los pelucones eran los conservadores, que estaban en el gobierno. Pero esto demostró que habían pelucones opuestos al gobierno, como el emblemático Manuel Antonio Tocornal, quien se estaba alineando informalmente con los liberales. Este alineamiento llegó a que en diciembre de 1857, liberales y conservadores se reúnen en la chakra o en el campo de Ramón Subercaseaux y se forma la fusión liberal conservadora. Entre los líderes de esta fusión liberal conservadora está Joaquín Tocornal, Rafael Larraín, Francisco Ignacio Ossa, Domingo Santamaría que va a ser presidente, Federico Errázuriz, que creo que también va a ser presidente y Ángel Custodio Gallo, entre otros. Pero se fusionan para enfrentarse a quién? ¿Quién era el rival entonces? El enemigo principal de esta fusión liberal conservadora era Montt y era Varas, que pasaron a ser denominados como el Partido Nacional o los Monttbaristas. Entonces, esto se cambió, hubo un reajuste político muy particular, quedaron la fusión liberal conservadora por un lado y los Monttbaristas o Partido Nacional por otro. Entonces, vinieron las campañas de 1858, una campaña parlamentaria. Entonces, a ver, pero si estos son conservadores y estos también son conservadores y están enfrentándose y los conservadores ahora están aliados con los liberales, es como qué rayos pasa aquí. Todos decían que eran los defensores de la libertad, todos decían que el otro eran retrógrados. La la fusión liberal acusaba a Montt de que era autoritario, entonces estas elecciones se produjeron varios incidentes. Soldados instalados cerca de las mesas de Santiago, registros falsificados en Lontué, votos de toda una parroquia ignorado en Puchacay. Puchacay, así se llama el pueblo. Fíjense esto, notable, Antonio Varas fue descubierto dirigiendo la compra de sufragios desde una casa vecina a la parroquia de Santa Ana. Y tuvo que escapar de la ira de la gente escabulléndose por una zanja, se tuvo que arrancar de que lo lincharan. Antonio Varas, porque estaba comprando votos. Cuando llegó la calma, la fusión había obtenido 15 de los 72 escaños de la Cámara de Diputados. O sea, la fusión liberal conservadora obtuvo 15 de 72, que ustedes dirán, es poquito, porque en el fondo no es ni la mitad, pero era el mayor contingente opositor elegido hasta la fecha. O sea, hasta ese momento siempre ganaban casi todos los que quería el gobierno. Ahora, la fusión liberal conservadora que estaba opuesta a Montt empezó a ganar algunos puestos en la Cámara de Diputados. Y por eso es lo que digo acá, la agitación de 1858 puede en cierta forma ser vista como la verdadera fundación de la tradición política chilena. Partidos políticos, uso de la prensa, clubes que asociaron a políticos con miembros de la clase alta con el artesanado, grandes concentraciones de gente en las manifestaciones políticas. Ese tipo de hacer política agarra forma en estas elecciones de 1858. Aquí se viene algo muy sabroso, dice, años más tarde, todo eso sería visto como algo normal, pero en ese momento estaba empujando el país hacia una explosión. La prensa opositora empezó a pedir la renuncia de Montt, pero este estaba lejos de doblegarse. Hubo varios incidentes, nótese los incidentes. El 14 de octubre, Diego Barros Arana, historiador importantísimo del siglo XIX, que tiene un internado acá actualmente en honor a él, dice y su amigo, el inglés Robert Soper, fueron arrestados bajo la sospecha de haber acumulado una provisión de armas. O sea, los metieron presos, terminaron presos porque se supone que habían comprado armas para una rebelión. Que había pasado, Soper solo había hecho la orden de compra de un rifle de casa. Pero terminó preso y leemos libros de historia de él. Cinco días después, en un banquete de la fusión, terminó con Guillermo Mata, y Guillermo Mata, como la calle Manuel Antonio Mata, familiar de Guillermo Mata, encaramado sobre la estatua de Freire en la Alameda, alcoholizado, probablemente, anunciando la próxima caída del gobierno. O sea, ¿imaginan a Guillermo Mata guata pelada arriba de la estatua de Freire gritando que iba a caer el gobierno? Eso, bueno, eso pasó. Algunas cosas posteriores hizo que Montt estableciera estado de sitio por 90 días. El Mercurio fue obligado a cerrar durante tres meses. ¿Imaginan eso? Hace 50 años atrás, no publicó por un día. Aquí estuvo cerrado tres meses. Vino otra guerra civil con varios enfrentamientos, ahí el ejército se mantuvo unido bajo el gobierno de Montt, no hubo un quiebre dentro del ejército. Entonces, las tropas que se enfrentaron al gobierno, fueron armadas por liberales de mucho dinero, pero esa guerra civil del 58 también termina, es sofocada, al igual que la del 51. Y va a venir la elección presidencial para el que va a reemplazar a Montt. ¿Quién creen ustedes que era el candidato de Montt? El tema es que la oposición temía que el odiado Varas se convirtiera en el próximo presidente. Sus antecedentes autoritarios expulsaban a los liberales y su visión acerca de la tolerancia religiosa ofendía a los conservadores. Entonces, la fusión liberal conservadora no quería a Varas. En la revista liberal Mosaico proclamó lo siguiente, si la candidatura de Varas es un hecho, como lo dicen todos, hecho también para nosotros en la revolución. Estaba la amenaza, si se presentaba Varas, iba a haber otra guerra civil, una tercera. Y pasa que los miembros del Partido Nacional, que era el partido de Montt y de Varas, estaban empecinados en que Varas fuera candidato. Y Varas, entendiendo la situación, Varas no quiso ser candidato. Es muy probable que de haber aceptado la nominación, Varas hubiera sido el futuro presidente. Pero también es casi seguro que la fusión hubiera recurrido a las armas. Y aquí cita un historiador que habló sobre este período, al resistir la tentación, Montt y Varas aprobaron su examen como estadistas. Entonces, no forzaron Montt y Varas una siguiente candidatura presidencial, porque probablemente hubiera habido una nueva revolución. ¿Y cuál fue la figura de consenso? José Joaquín Pérez.
[25:51]Y José Joaquín Pérez, esto es lo interesante, los líderes del Partido Nacional lo propusieron, o sea, los que estaban en el gobierno, que no era la fusión, ellos propusieron a José Joaquín Pérez. Pero la oposición, la fusión liberal conservadora lo acogió como si fuera su propio candidato. Y de hecho, ganó con todos los votos electorales, fue como una figura de consenso. Y esa figura de consenso, el presidente José Joaquín Pérez, va a marcar el inicio del fin de estos decenios conservadores. Y el inicio de una nueva etapa en la República del siglo XIX, donde van a venir reformas a la Constitución del 33. Pero eso ya es algo que vamos a ver más adelante.
[26:56]Si les gustó este video, les agradezco que le den me gusta, lo compartan. Y nos vemos en una próxima clase.



